lunes, 24 de junio de 2019

Hay que saber cuando irse

Un día me dije "hay que saber cuando irse", y no me fui. Me quede ahí, esperando a ver cuanto más aguantaba agarrada de una soga, sabiendo que o se cortaba o me lastimaba. Me quede esperando a que por cosas del destino, o de la suerte las cosas cambiaran, pero las cosas (o mejor dicho las personas) no cambian de la noche a la mañana.
Y fue ahí que me di cuenta que no iba a aguantar ni a permitir quedarme en esa situación, donde no me sentía cómoda, no me sentía que podía ser yo. No puedo estar midiendo palabras, no puedo estar reprimiendo sentimientos. No sirvo para estos juegos del amor actual, de un día con uno otro día con otro, de querer de a ratos, del desapego emocional.
Me dí cuenta por qué todos estos años estuve sola, y por qué hoy en día lo elijo estar. Siempre voy a preferir mi estabilidad emocional y amor propio por sobre un amor pasajero.
El que quiera venir, que venga y se quede. No obligo a nadie, no exijo a nadie a darme lo que no tiene, o lo que no puede, pero si va a estorbar o no va a aportar en mi momento de construcción propia voy a preferir que se vaya, que siga de largo, que yo con mi amor propio estoy bien, cada día mejor.
Ya se como llevarme, como tratarme y que palabras decirme. No es fácil, es un trabajo de todos los días, pero es algo que amo hacer. Amo cuidarme, amo saber lo que necesito y cuando dármelo. Si yo me siento plena voy a poder estar bien también con el resto. Mientras tanto sigo construyendo sobre mi, sobre mis metas y proyectos.
Soltá, no te quedes donde no puedas progresar. Andate de los lugares donde no te sientas bien apenas te des cuenta, no insistas, no te atormentes.
En fin, lo que tiene que ser fluye, si hay que forzarlo no es para vos.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Sentir

Afuera llovía,
Abrí la ventana,
Cerré los ojos y me dispuse a sentir.

Y entendí que la tristeza es así,
Qué no está mal sentirse triste de vez en cuando,
Qué hay que sentirla y cuidarse en el proceso.

Y cuando menos te das cuenta, la lluvia ya paró.

domingo, 24 de febrero de 2019

Perseverar

Acá voy de nuevo. Un nuevo comienzo. No sé si voy entera, a pedazos o por fin floreciendo.
Como todo nuevo comienzo voy con miedo, pero sin dudas esta vez con muchas esperanzas. Esta vez tengo la oportunidad de hacer las cosas bien desde cero. Tengo que aprovechar, no siempre se nos dan segundas oportunidades.
Voy optimista y agradecida, agradecida de tener atrás a dos seres de luz que me dan todas las oportunidades que necesito, me tienen confianza y apoyan en todo. No sé qué habré hecho bien para merecerlos.
Sin dudas fueron mis papás los que me enseñaron del esfuerzo, el trabajo y sobre todo el hacer buenas acciones. No puedo no devolverles menos.
Si bien esto lo tomo como un logro personal, y quiero hacerlo por mí misma y por algún día llegar a ser una buena profesional, también lo hago por ellos, porque ellos están atrás de todos mis logros y siempre están esperando en la línea de llegada, con los ojos llenos de orgullo.
Por eso esta vez quiero hacer las cosas bien, quiero demostrarles y demostrarme que soy capaz de todo, qué puedo lograr lo que me propongo. Quizás no tendré los mismos tiempos que los demás, quizás me cueste todo el doble, pero nací con una personalidad terca y siempre me enseñaron que “el que persevera triunfa”.

sábado, 16 de febrero de 2019

Final incierto

Qué triste compartir algo con alguien sin saber que va a ser la última vez.

Todo empezó tan de golpe, entre baile y alcohol nos encontramos besándonos. Dejamos salir unas ganas que traíamos hace tiempo.
Lo que sucedió después fue casi irreal, sus mensajes, sus visitas a la ciudad más seguido y juntarnos para entrelazar nuestros cuerpos por horas.
Pensar todo esto hoy, que ya no hablamos, me causa felicidad porque al menos lo vivimos. Aunque fue corto el tiempo nos quisimos bien, nos cuidamos y nos mimamos la piel.
Nunca hablamos de lo sentimental, pero nos mirábamos a los ojos y eso ya no hacía falta.

El destino es así, juega en cruzarte con las personas para después separarte, pero nosotros fuimos tercos y supimos como por un tiempo escaparle.

Nunca pensé que esa vez iba a ser la última vez, me imaginaba más momentos juntos, una despedida. Pero quizás fue lo mejor, quizás tenía que ser así para que no duela tanto o para que está historia quedé abierta, con un final incierto...

sábado, 15 de septiembre de 2018

Que esperar cuando no se espera nada

Me hizo sentir tranquila, que todo estaba bien.
Me besó mis inseguridades y me acarició la piel.
Me miraba a los ojos, me sonreía y se mordia el labio con deseo.
Fueron horas que parecieron días, como si nos conociéramos de toda la vida.
Hizo que se me apague la cabeza y me hizo sentir bien, dos cosas que desde hace tiempo no pasaban.
No se si es lo correcto, no puedo dejar de pensar en el entorno y lo que piensen.
Sólo me queda esperar su regreso y que las cosas surjan, sin forzar nada...

miércoles, 23 de mayo de 2018

22 cosas que aprendí en 22 años

1. Perseverar: puede parecer facil, pero despues de fallar 2, 3, 4 veces se va haciendo mas complicado, pero hay que seguir perseverando.
2. Ser siempre amable: nunca se sabe de las batallas personales que pueda estar luchando cada persona, ser amable, cuidar las formas de dirigirse y tratar a una persona.
3. Empezar de nuevo con cada dia: aunque este cansada, aunque el dia anterior haya sido malisimo
4. Disfrutar las pequeñas cosas: amo prepararme cafe con buena espuma y olerlo, si voy caminando detenerme 5min a ver el atardecer, pisar hojas secas en otoño
5. Disfrutar de mis viejos: el mate de todas las mañanas y tardes, salidas a tomar birritas, compartir viajes
6. Lo unico que te podes llevar es la amistad: una tarde con un amigo y la vida se te reinicia. Por los que siguen estando, los nuevos y los que alguna vez fueron.
7. No hay amor mas sincero que el de una mascota: te reciben con la misma intensidad despues de haberte ido por meses o por 1hs, verlos dormir, jugar con ellos
8. Aprovechar a mis abuelos: en cada almuerzo con toda la familia, aunque esten en silla de ruedas, aunque te cuenten 10 veces lo mismo, escucharlos y acompañarlos
9. Respetar mis tiempos: no tengo los mismos tiempos que todos, suelo ser mas lenta pero quizas consigo los mismos resultados
10. Permitirme estar triste: no todo en la vida es color de rosas, tambien hay dias malos donde solo quiero dormir y me lo permito
11. Cuidarme a mi misma: alejarme cuando lo necesito, ver series, escuchar musica, hacerme buena comida, dormir mucho
12. Deconstruir ideas preestablecidas y crear las mias propias
13. Aceptar mas ivitaciones y salidas
14. Esforzarme mucho: (aunque no den los resultados que esperaba)
15. Dar sin esperar recompensa a cambio: la satisfaccion de saber que hice las cosas como correspondia es mayor que cualquier recompensa
16. La vida casi siempre da rebancha
17. El karma existe
18. Las cosas buenas a la gente buena siempre le llegan
19. Nunca es tarde: siempre hay tiempo para volver a intentar, para seguir aprendiendo
20. El apoyo de mis papas es incondicional y escencial
21. Los abrazos de mama son el mejor refugio
22. No hay nada que no pueda hacer por mi misma

domingo, 13 de mayo de 2018

Cansada

Esta semana sentí que toque fondo, me sentí incapaz e inútil. Sentí que ni esforzándome puedo lograr las cosas que me propongo. Que por más que me ponga metas, por una u otra razón termino autosaboteandome para no lograrlas.
Sumado a todo eso me sentí sola, sin tener a quien contarle como me estaba sintiendo, como sentía que no podía, no teniendo a nadie a quien abrazar cuando tenía una necesidad enorme por sentirme apoyada y contenida.

Me había imaginado un año distinto, estaba decidida a progresar, a alcanzar las metas que todos los años me ponía y nunca podía cumplir porque siempre se me frustraban. Y este año otra vez lo mismo... nada cambio, nada fue distinto ni mejor. Sigo en el mismo lugar de siempre. No avanzo ni puedo progresar, en cuanto al estudio que era lo que más me importaba y ansiaba que me fuese bien este año, y en cuanto a lo personal. No arranque ninguna actividad, porque como siempre la pospongo por el estudio; por fin conseguí amigas para salir a festejar, distenderme y hablar de cosas no relacionadas a la facultad, y solo me hizo perder tiempo de estudio; conocí a un chico en una fiesta, "esta vez ojala si se de y no quede en la nada como siempre" me dije; y si, quedo en la nada... como siempre.

Estoy estancada, no se que camino agarrar para que algo empiece a cambiar, no se si quiero tomar decisiones para que algo cambie. Soy muy de aferrarme a lo seguro, un poco de cambio de como tenía planeadas las cosas y todo me tambalea, siento que ya perdí el rumbo y no lo voy a poder retomar. Y me molesta, me molesta encontrarme siempre en esta situación de mierda, perdida, sin saber como seguir.

*Por que me cuesta tanto? Por que me cuesta tanto estudiar y aprender las cosas si la carrera que elegí me gusta? Por que me cuesta enfocarme en solo una cosa por vez? Por que me cuesta tanto relajarme y seguir el curso de las cosas y de la vida?*
Siempre me tengo que complicar las cosas, siempre le doy mil vueltas a todo. Mi cabeza nunca descansa ni me deja en paz, siempre me esta jugando malas pasadas. Me vienen pensamientos malos y preocupaciones boludas en los momentos menos indicados, y no se como parar esas voces, no se como callarlas, como no hacerles caso. Y me deprimo, me agarra una ansiedad que tengo que parar con todo, que con lo único que se calma es durmiendo o tirándome a ver series para desconectarme. Y si, ahí pierdo más tiempo.
*No tenias que estudiar? dale nena esforzate, pone un poco de vos también, porque después te quejas y te volves a deprimir porque no progresas...*
Juro que intento con todas mis fuerzas ganarle a esos pensamientos de mierda, a esas voces que no se callan, pero siempre son mas fuertes. Arrancan en la cabeza y me terminan generando malestar en todo el cuerpo, se me propaga y me incapacita. Me dan ganas de quedarme postrada en la cama.

Y sin embargo me vuelvo a levantar, me fuerzo. Un día mas.
*Dale nena, vestite con tu mejor ropa, desayuna, anda a cursar y en el camino escucha música que te guste así te despejas.*
 Llegar a la facultad y cruzarte con compañeras que no te bancas, solo para no estar sola, gente con mala energía y actitudes de mierda, y eso te sigue tirando para atrás.
 *Vos seguí, no podes ser tan boluda de dejarte afectar por boludeces, son boludeces entendelo.*
Y salís afuera, y el sol te pega en la cara y el airecito te refresca, pisas hojas secas; e intentas ser feliz con esas simples cosas y lo sos, al igual que cuando te batís un café y te sale una espuma perfecta, y lo oles y lo saboreas. Pero ojala la vida sean solo esos micromomentos. No, siempre gana lo peor, o te dejas ganar.

Antes seguía por inercia, porque me aferraba a ese "tarda en llegar y al final hay recompensa", hoy ya no creo en toda esa mierda, ya perdí la fe...
Ya no entiendo como funciona esto. Ya no se si existen las buenas y si en algún momento vendrán.
Estoy cansada, esta vez si me siento abatida, siento que ya no puedo, que se me agotaron las ganas y no se como seguir.

Pero sin embargo vuelvo a mi casa, con mis papás que me reciben con un abrazo fuerte (el que tanto necesitaba) y mis mascotas. Y me escuchan, y me bancan llorando frustrada. Y piensan opciones conmigo y me las ofrecen, como si tuvieran toda la riqueza del mundo disponible para mi y para que yo haga lo que quiera con tal de formarme para el futuro. Yo me siento un peso, y ellos me hacen creer que no es así, que mientras ellos puedan van a hacer lo que este a su alcance para ayudarme.
Y están mis abuelos, que me llaman y siempre se preocupan, que no me ven por un tiempo y me abrazan con fuerza, y encima que estoy sensible a mi se me cae el mundo y en esos momentos siento que no todo esta perdido.
Esa es mi receta para seguir, mi empuje, la familia. Si no la tuviese, si se llegase a desmoronar, todo se me cae. Es mi única fuente de energía y apoyo. Rezo todos los días por conservarla y que se mantenga así, unida. Y agradezco. Agradezco que sea lo único estable, la única luz de este pozo en el que me encuentro.